Después de hacer el mandala grupal, escribí este texto que comparto con ustedes...
Suavemente mi lienzo se fue transformando, tiñéndose de crepúsculo azul, magenta, lila, rosa... y mientras contemplaba dulcemente aquel crepúsculo, aparecieron luceritos como si un hada espolvoreara purpurina de plata. Y fue en ese entonces, de crepúsculos y luceros, que una estrella fugaz cruzó el firmamento, despertando con suavidad sensaciones multicolores y melodías vibrantes que contagian irremediablemente risas frescas y te ayudan a recuperar la ilusión de tu niña escondida.
Un abrazo y muchos besos
daniela
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1 comentario:
Que envidia !!! teneis que explicarme esas clases!!
Besos a tod@s!!
M Antonia.
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